jueves, 1 de enero de 2026

UNA PROVADITA DEL OTRO GÉNERO

Una probadita del otro género

Perspectiva de Natalia:

Hola, mi nombre era Natalia Alba, graduada en sociología de 26 años pero ahora soy Leandro Oviedo, un simple alumno de 21 años. Ahora mismo tengo la oportunidad de volver a vivir mi juventud sin preocupaciones al ser un fuerte hombre y no una frágil chica como antes.

Tras leer esto supongo que se preguntarán porqué hago tanto énfasis en mi nuevo género, bueno… yo en mi anterior cuerpo había estudiado mi carrera para poder representar mejor a todas las comunidades LGBTQ+ y mujeres de mi ciudad ante la opresión del sistema, estaba trabajando en mi maestría para poder aplicar al extranjero. Pero mientras paseaba por el campus de la universidad escuche como uno de los chicos en la cancha de baloncesto se burlaba de mí:

“Miren, es la loca de los géneros, sabes que no podrás cambiar nada, ¿verdad?” 🤨

Uno de esos chicos no dejaba de burlarse, mientras todos le aplaudían y se reían, por lo que entre a la cancha a enfrentarlo.

“Muy machito te crees, no? Hablas como bueno por haber nacido toda tu vida como hombre, bien seguro y dominador sobre las mujeres”. 😡

Estuvimos los dos unos minutos discutiendo, hasta qué al parecer sus amigos se cansaron y para volver a jugar supongo que me tiraron un balón, pero fue con tanta fuerza que terminé desmayada mientras caía sobre aquel chico.

Y bueno de algún modo desperté con este cuerpo en la enfermería. Mientras veía el cambio total de mi cuerpo, sus amigos entraron por lo que tuve que fingir ser aquel chico. Al parecer el era el líder pero mentí aprovechando el golpe para sólo seguirlos y parecía que solo jugaban y se saltaban las clases. 😰

Pero poco a poco fui mejorando sus hábitos, ahora aprendí a jugar quizá no como él mejor pero si me defiendo en la cancha. Además al tener la mente de alguien mayor puedo entender sus clases con gran facilidad, resulta que Leandro también va a mi misma carrera, pero en este cuerpo he notado que me interesa mas el rol de los hombres en la sociedad 💪

Gracias a este cuerpo he notado como todos me miran con respeto, con mi ligero cambio de conducta he ganado el respeto de los listos del salón, en lugar de imponerles miedo ellos me ayudan a seguir la clase, aunque no entiendan que se los temas mejor que ellos, incluso antes del cambio tenía pensado enseñar algunas clases en la facultad.

Pero hablando de otros asuntos, conociendo, entre varias comillas, a los amigos de Leandro, digo entre comillas porque también tengo que fingir que ya los conozco, me estoy llevando bien con varias de sus amigas. Como mujer tuve el error de ser muy tímida, pero ahora como hombre me encanta dominarlas y se que no debo cometer mis mismos errores. En una de sus fiestas me empezaron a hablar dos de sus amigas, Fiorella y Adriana. 

Hablando en la peda me dijeron a medias que eran parte de la comunidad, pero ahora yo era un hombre y por biología debían de darme bola, después de un buen rato de ligar y ligar con ellas, logre que sean sumisas a mi y terminamos perreando los tres. Era increíble bailar mientras sentía como mi amiguito se había levantado y empezaba a activarse pensando en todo lo que haríamos con ellas. 😍🔥

Lo mejor de todo es que están bien enamoradas de mi y aceptan todas mis locuras, incluso han llegado a estar en tríos conmigo con tal de satisfacer a su hombre. Si tan solo supieran que aquel chico que les da duro cada fin de semana es en realidad una mujer de 26 años. 🤤

Pero bueno, ahora yo soy un chico heterosexual y debo vivir como tal, además me gusta poder usar a las chicas a mi placer. Chica que veo, chica que termina en la cama conmigo. Es increíble poder darlas nalgadas y tocarlas mientras que piden que pare, pero siguen gozando todos esos toques. Que ridículo pensar que en algún momento estuve en contra del espíritu varonil. Es más capaz le digo a mis compás para ir a alguna de las marchas LGBT a burlarnos de ellos por raritos, tienen que aprender a respetar nuestra hombría.

Perspectiva de Leandro:

Antes era Leandro Oviedo y era un chico bien conservativo de 21 años. Ahora pase a tener 26 y soy la socióloga Natalia Alba.

Como todos los días estaba en el hueco de mi horario junto a mis amistades jugando en la cancha de baloncesto, estaba dominando el partido y mi novia estaba encantada haciéndome barra viendo como no paraba de destruir a la defensa contraria, metiendo caños y triples sin parar. Hasta qué pasó Natalia, no yo sino la señora que antes ocupaba este cuerpo, y recordé un comentario de uno de mis amigos LGBT quien consideraba que ella era medio hipócrita al no valorar bien a ningún hombre, ni siquiera a los pertenecientes a los LGBT, por lo que empecé a criticarla y no anduvimos buen rato discutiendo hasta qué uno de mis amigos se aburrió y le tiro un balón a la doña, quien se desmayó golpeándome de pasó.

Lo raro fue que de la nada desperté en su cuerpo, todo era raro ya que no tenía la compañía que acostumbraba de mis amigos. Más aún, tenía que acostumbrarme a mi nueva figura de mujer. Sin embargo no había personal en el cuarto y lo tenía para mi solo. Así que me dejé llevar por mis instintos y empecé a quitarme la ropa, quedando como se podría decir al natural, mientras daba vueltas mirando al espejo, todo se veía tan bonito y natural. 🤤😍

Las curvas que ahora tenía como mujer me enamoraron a primera vista, mi cadera era muy sensual y mis pechos, aunque medianos, estremecían todo mi cuerpo al mínimo contacto. Solo que debía buscar a mi cuerpo por lo que pare todo antes de continuar la exploración por mi nueva parte de abajo.

Para mi gran sorpresa encontré mi cuerpo ahí en la cancha como si nada, por lo que si ella podía vivir como Leandro pues yo podía sin duda alguna también vivir como Natalia, e incluso ser mejor Natalia que ella.😠

Al día siguiente me levante y como era fin de semana tenía un buen de tiempo para que explorar más la vida de Natalia, por lo que fui a una feria LGBTQ+, y quizá por mi nuevo cuerpo me sentía cómoda y segura con elles. Estuvimos jugando en las actividades y terminé con amigas que hice allí en una crepería erótica, comiendo crepes en forma de conchas ya que a mí y a ellas se nos hacían mas ricas. 🤤🏳️‍🌈

Lo curioso fue que al ver el crepé con forma de bueno… ya saben el miembro masculino, me dio repulsión por más que estaba en el cuerpo de una mujer, por lo que supongo que ahora era en adelante soy lesbiana.

A los dos meses pude avanzar con la tesis para maestría de Natalia, centrándome en la comunidad lesbiana pero sin ignorar a los miembros LGBTQ+ que eran hombres biológicos. Lo mejor era escuchar los comentarios de los supervisores complementando mi trabajo como una sobresaliente 🤩

Pero saliendo de una de las reuniones vi por el campus como mi novia, mientras todavía era Leandro, estaba llorando desconsoladamente en la acera 😰 Fui corriendo a darle todo mi apoyo, pero al hablar me enteré que Natalia en mi cuerpo se había convertido en un hombre vacío, machista y para colmo infiel. Me contó como ahora salía con cualquier chica y las trataba como simples juguetes sexuales, aprovechándose de ellas para hacer marranadas en moteles 😡

Le di todo mi apoyo y le mencioné lo que había aprendido durante estos meses como Natalia sobre la personalidad y hermandad de los grupos LGBTQ+, no invitándola a unirse pero quizá a tener amigos o buscar personas de estos grupos. Pero me interrumpió con una apasionada beso en toda la boca y nuevamente volvía a tener una novia, pero ya no éramos una pareja heterosexual, sino una pareja LGBT😍

Por más que nos llevemos ahora unos cinco años de diferencia entre nosotras, nos las hemos arreglado para vivir juntas y para evitar juicios de su familia supuestamente somos compañeras de piso. Pero como mujeres mayores de edad podemos elegir juntas y decidimos pasar el rato viendo películas, cocinando, maquillándonos o chismeando.

Pero lo mejor llega cuando cae la noche y ella decide hacerme suya. La verdad nunca me hubiera imaginado que las relaciones lésbicas se sintieran tan ricas, ambas no podemos parar de gemir cuando nos metemos los dedos adentro de la otra. Además de que podemos lamer muy bien nuestros senos cómodamente y más aún lamernos donde no llega el sol para estimular todo el placer posible. Quizá no podamos estar encima de la otra mientras nos damos como cajón que no cierra, pero por lo menos podemos estar en la cama por horas y sin el riesgo de algún embarazo🤤🤤🔥😍

Honestamente me da igual lo que decida hacer Natalia con antiguo cuerpo, es más ella ya no merece ser considerada como Natalia, ya que yo soy Natalia, él es un hombre machista llamado Leandro. Estoy bien contenta por poder ser socióloga, mujer orgullosamente lesbiana y tener una hermosa novia que me apoya en mis proyectos, me pregunto qué pasará si le cuento que yo era su Leandro, y que igual terminamos juntos pero con el cuerpo de Natalia 🫣

No hay comentarios:

Publicar un comentario

PROYECTO TRANS CEREBRE