-Muy bien, creo que ya quedó, ¿que te parece este tono de labial?
~Bueno ya estas mejorando pero yo me encargaré del delineado.
Mi prima Lucero y yo eramos muy unidos en nuestra infancia pero conforme fuimos creciendo nos alejamos poco a poco, de vernos casi a diario pasamos a vernos casi una vez al mes al principio no le di importancia pero al reflexionar me di cuenta que extrañaba su compañía, un día pasando en el mercado una viejita vendía muchas cosas que decía que eran mágicas pero yo no le creía, ella me decía que los objetos que venida eran de gran poder mistico y que ayudaban en lo que necesitarás, ella como si leyera mi mente me ofreció en descuento unas pulseras que hacían a la gente más unida, yo creí que era de esas pulseras de amistad así que las compre sin seguir escuchando lo que la vieja me decía.
Cuando llegue a la casa de mi prima le ofrecí la pulsera y le dije que quería recuperar su amistad y que me gustaría que fuéramos más unidos, ella me miro con desprecio y acepto el regalo de mala gana, me dijo que me marchara ya que según ella estaría muy ocupada, yo le dije que me devolviera la pulsera ya que sabía que ella la tiraría o no la usaría, ella molesta la tomó y se la puso para que dejara de molestarla pero ocurrió algo increíble, como si fuéramos 2 imanes empezamos acercarnos el uno al otro y por más que intentábamos alejarnos no lo logramos y terminamos chocando, poco a poco sentí como si nos conbiaramos en un proceso doloroso hasta formar un solo cuerpo, rápidamente busque un espejo y no lo podía creer, ahora yo era mi prima Lucero, aunque era su cuerpo era yo el que lo controlaba o eso crei, aún escuchaba su voz en mi cabeza y ella buscaba tomar el control del cuerpo pero la lucha entre ambos causaba que nos tropezaramos con movimientos torpes, ella con mucha dificultad acepto la situación y decidimos turnarnos el control, ella me contaba cosas de su vida y me daba consejos, ambos nos apoyamos mutuamente para salir adelante, desde la acción más simple como vestirnos en la mañana hasta colaborar juntos para el examen de admisión a la universidad, sin duda eramos un gran equipo, gracias a las pulseras volví a ser unido con mi prima pero no de la manera que esperaba.
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